martes, 25 de noviembre de 2014

La calle de los azotados




En siglos pasados existía en Madrid un temido castigo para los delincuentes: la pena de azotes.
Tal y como vemos en este cuadro de Eugenio Lucas, a los condenados se les montaba encima de un burro, con la espalda desnuda, las manos atadas y un capirote en la cabeza.


De esta guisa los paseaban por las calles para escarmiento público, mientras el verdugo les iba dando azotes.
Unos azotes cuyos daños a menudo requerían un par de semanas de hospital.


En los tiempos en que la cárcel estaba situada en el edificio del viejo Ayuntamiento, en la Plaza de la Villa, la comitiva de castigo comenzaba a caminar por una estrecha callejuela que comunica esta plaza con la calle del Sacramento.
Aquí el verdugo propinaba latigazos sobre las espaldas de los condenados; y por eso esta calle se llamó Calle de los Azotados, hasta que en tiempos recientes se le cambió el nombre por el de Calle del Cordón.

Foto: Carlos Osorio

Sin duda era un castigo cruel; pero a veces me pregunto si no nos habremos pasado al extremo contrario. En estos días en que un ex-ministro llamado Matas, imputado en numerosos casos de corrupción, sin haber devuelto lo que se ha llevado y sin ningún signo de arrepentimiento, acaba de salir de la cárcel donde ha pasado tres meses jugando al pádel...
No digo que haya que volver a los azotes, pero habrá que endurecer las penas si queremos empezar a librarnos de la vieja lacra de la corrupción.




3 comentarios:

J. J. Guerra Esetena dijo...

Hola Carlos:
Una calle pequeñita, pero con un montón de historia. Gracias por contarla.

Un abrazo, Jesús

Tawaki dijo...

Ni tanto ni tan calvo, me parece que como no busquemos algo parecido a los azotes esto seguirá siendo un cachondeo.

Es estupendo aprender sobre la ciudad en la que viví tanto tiempo. Gracias.

Anónimo dijo...

charanga y pandereta.se les muere la de Alba y la madre de españa enchironá en hotelito.y ameniza la función el nicolasillo.Recomiéndame un siquiatra que oigo voces y leo historias,que me hacen compadecer a los humoristas,se lo quitan de las manos. Y el alcalde de Sevilla permitiendo un cartelillo de mujeres en dos versiones,putas y moras de burka.... no se de que colegio porque la réplica se la dieron con foto de trabajo de escolares con info al completo en possits..ole...Imagina que un padre le diga a su hijo que le trajo la cigüeña al hermanito y que busque la cigueña en diccionario y lea,aparte del bicho,lo de"instrumento de tortura de la iquisición....y pregunte al padre si la barriga de su mami tiene ahi dentro tal bicho y al instrumento....Saludos.Acacia.