viernes, 26 de julio de 2013

La sangre de San Pantaleón




Hoy, como cada 26 de Julio, está previsto que la sangre de San Pantaleón se licúe.
La ampolla de vidrio que contiene esta reliquia podrá ser contemplada por los asistentes a la misa que se celebrará en el monasterio de La Encarnación.
Lo habitual es que la sangre pase del estado sólido al líquido, lo que se llama licuefacción, y que mañana, día de San Pantaleón, recupere la solidez.
Este hecho, considerado milagroso por algunos (la Iglesia no se ha pronunciado oficialmente al respecto),
despierta la admiración de unos y la incredulidad de otros.
A la reliquia se le han atribuido curaciones milagrosas.
Existe un documento de 1724 en el que un grupo de médicos y teólogos certifica la licuefacción.

El misterio de la sangre de San Pantaleón interesa especialmente a los amantes del misterio y de lo oculto, pero a mí me interesa todavía más la vida de este hombre.
Pantaleón era un médico del siglo III que dedicó su vida a curar a los más pobres.
Toda la herencia que recibió de su padre, también médico, la destinó a los necesitados.
La persecución contra los cristianos decretada por el emperador romano puso fin a sus días. Pantaleón fue decapitado por el simple hecho de ser cristiano. Sus compañeros tuvieron tiempo de recoger unas gotas de su sangre y de guardarla en una ampolla de vidrio.
Me llama mucho la atención la vida de este hombre, tal vez por vivir en unos tiempos en que gentes que probablemente no tengan sangre en sus venas pretenden privar de la sanidad a los más pobres. 






jueves, 25 de julio de 2013

La Huerta de Mena, en Hortaleza



Caminando por al barrio (antes pueblo) de Hortaleza, me encuentro con un pequeño paraíso
La huerta de Mena, que así se llama, es un vestigio de las quintas con huertos y jardines que rodeaban Madrid antes de que el asfalto se extendiera como una mancha de aceite.
Los orígenes conocidos de esta quinta se remontan al siglo XVIII.


La huerta adoptó el nombre de Quinta de Santa Victoria en el siglo XIX. En los años veinte del siglo XX fue propiedad de la familia del escritor Carlos Arniches. Fue cuartelillo en la guerra civil y fue luego convento de monjas. Hoy es una propiedad particular, una auténtica isla rodeada de autopistas y vías de tren (la M-40 le comió un trozo)


Olivos y almendros florecen cada año y recuerdan al caminante la importancia de los huertos en las ciudades. La ciudad nos desorienta, y los huertos nos permiten reconocer el paso del tiempo, la sucesión de las estaciones, la propia noción del tiempo sin la cotidiana niebla del stress...


Fotos: Carlos Osorio
Fuentes: (Blogs) Historias Matritenses.




miércoles, 24 de julio de 2013

Café Madrid



Lo que me gusta del Café Madrid es su ambiente animado, sus charlas y risas, su alboroto.
No es un sitio "lounge" ni nada "cool", es un cafetín madrileño donde uno puede reunirse con su gente y echar un rato agradable comentando la vida que pasa.
Y sigue estando igual de animado desde los tiempos de la movida madrileña.
Además, es uno de los poquísimos cafés donde te ponen un aperitivo gratuito pidas lo que pidas.


Su elegante letrero de neón y el bello edificio donde está enclavado son su mejor imagen.

El Café Madrid está en la calle Mesón de paños nº 6, junto al metro de Ópera.

Fotos: Carlos Osorio.

martes, 23 de julio de 2013

La Real Fábrica de Cera



La Real Fábrica de Cera fue mandada construir por Carlos III en el año 1788, a cargo del arquitecto Manuel de Vera. El edificio, de estilo Neoclásico, del que solamente se conserva la fachada, está situado en la calle de la Palma nº 10.
La Fábrica de Cera abastecía al palacio Real y a los reales sitios. Hay que tener en cuenta que en los tiempos en que no había electricidad el consumo de velas era muy grande, y si tenemos en cuenta que en el palacio Real hay cerca de 3.000 habitaciones comprenderemos el porqué de una fábrica de este tipo. En todo caso, esta es la única real fábrica existente en el barrio de Maravillas, aunque ya con otros usos.
En 1834 la reina gobernadora María Cristina ordenó su cierre. Tiempo después se convirtió en la fábrica de chocolates de Matías López, de la que hablaremos en otra ocasión. En los años finales del siglo XIX pasó a ser la sede de la Asociación de Panaderos, que agrupaba a los empresarios de este sector que fabricaban el pan de forma industrial, y actualmente es la sede de una firma de publicidad.

Foto: Carlos Osorio

viernes, 19 de julio de 2013

El futuro del coche: compartirlo



Empiezan a aparecer iniciativas muy interesantes para compartir coche en los viajes.
El conductor ahorra dinero en gasolina, el usuario también se ahorra una pasta al no mover otro coche o no tener que pagar billetes y esperar horas en los aeropuertos, la gente se conoce, el viaje se vuelve ameno, los atascos se reducen...
Me gustan estas iniciativas.
Una de las más populares es http://www.blablacar.es/

miércoles, 17 de julio de 2013

Un paseo por Torrelaguna



Un paseíto por Torrelaguna, un pueblo bastante majo al pie de la sierra madrileña.
Torrelaguna tiene la iglesia gótica más atractiva de nuestra comunidad.


Un buen sitio para comer el el Alfolí, un caserón de hace unos cuantos siglos que fue peso de la harina (alholí) y luego almacén de vinos y aceites.
Allí tiene su restaurante Isa, una gran cocinera.


Isa hace una de las mejores carrilleras que he probado, y se le dan muy bien el salmorejo, la sopa de almejas, el risotto de setas, la ensalada 500, el rodaballo (lo borda), y los asados de cordero y cochinillo (por encargo)
Todo por un precio bastante ajustado.
Los primeros viernes de mes organizan la "gastrosofía" cenas a precio módico con concierto incluído.
Después de comer, uno puede acercarse a la Pastelería Casa Martín, a tomar un café con un pastelito.


Y luego a bajar la comida paseando. Un paseo delicioso es el camino que recorre la antigua presa del Pontón de la Oliva. Para ello hay que coger la carretera de Patones de Abajo y cuatro kilómetros más allá está el aparcamiento de la presa.
De paso que se contempla la naturaleza, se puede admirar la gran obra de ingeniería que supuso la traída del agua a Madrid. Una de las más grandes (además de bellas) obras de nuestra historia.

Fotos: Carlos Osorio

martes, 16 de julio de 2013

La piscina del Mercado de la Cebada



En los años cincuenta, tras la torpe destrucción del imponente mercado de hierro de la Cebada, se construyó un nuevo mercado y un pequeño centro deportivo que contaba con una refrescante piscina.
En la imagen (gracias Juan Miguel por la foto) vemos el proceso de construcción de la piscina.
Fue la única piscina pública con la que contábamos los vecinos del centro.
Hace poco se desmanteló y estamos a la espera de ver qué pasa con el solar. De momento se realizan en él interesantes actividades a cargo del colectivo vecinal "Campo de Cebada"


Así era el mercado de hierro de La Cebada, construido en 1875 y derribado en 1950.
El mercado se encontraba en perfecto estado, pero a algún munícipe le parecía que quedaba "antiguo".


Y este es el proyecto de nuevo mercado que no sabemos si se hará o no se hará.







sábado, 13 de julio de 2013

La mendicidad organizada en las calles de Madrid


Ocho y media de la mañana. En la plaza de España se reúne un numeroso grupo de mendigos. Todos llevan muletas, aunque ninguno es cojo. El líder, a viva voz, va repartiendo las mejores esquinas para pedir.

Diez y media de la mañana. En diversos rincones de la Puerta del Sol se instalan personas con minusvalías físicas, algunos de ellos con miembros mutilados.
Pertenecen a otro de los grupos que controlan la mendicidad organizada en nuestra ciudad.


Doce del mediodía. Una familia de mendigos toma los principales enclaves de la glorieta de Carlos V.
La abuela, con un aparente problema de parálisis, es la que más recauda.

Le pregunto a un policía municipal si le parece admisible que se esté explotando a una persona mayor en plena calle.
Me dice que él no puede hacer nada.

Los que gobiernan, los que hacen las leyes ¿No tienen ojos para ver cómo se explota a enfermos y ancianos en plena calle?
Tal vez no se ven ciertas cosas desde un coche oficial.

Foto: Carlos Osorio.

viernes, 12 de julio de 2013

Las galerías de Doctor Fourquet


A veces, después de ver una exposición en el museo Reina Sofía, me doy una vueltecita por la calle Doctor Fourquet, en la que se han instalado unas cuantas galerías de arte contemporáneo.


La mayoría de las galerías exponen fotografías contemporáneas, otras veces instalaciones, pero de vez en cuando alguna de ellas se anima con la pintura y se me iluminan los ojos.
Suelo echar un vistazo a las salas de Helga de Alvear (una de las pioneras), García Galería, Espacio Mínimo, Nogueras Blanchard, Fúcares, Moisés Pérez de Albéniz, Maisterra, Casa sin Fin, Eva Ruiz...


Estéticamente, las galerías coinciden en sus tendencias minimalistas, y todas rinden el culto al ladrillo, el cemento, el hormigón y las tuberías a la vista.
En cierta ocasión me metí en una de ellas en la que había unas instalaciones de arte conceptual: unos váteres apilados unos contra otros. -"Sin duda un seguidor de Marcel Duchamp"-pensé...
-"Los váteres están de oferta, si le interesan" me dijo el galerista.
El precio era tentador: 30 euros cada uno. Por un momento pensé en hacerme coleccionista...¡con esos precios!
En eso llegaron unos fontaneros y se llevaron los retretes.
¡Caray! ¡Me había metido en una tienda de saneamientos!


Salí y decidí observar con más detenimiento los locales, para no meterme donde no debía.
Mi observación tuvo premio: descubrí un atractivo gurruño de colores en la fachada de una casa.


Tras la ronda de galerías de galerías siempre me tomo algo.
Hay dos opciones recomendables, una a un extremo de la calle: "La Libre"
y otra en la esquina con Santa Isabel: el bar "La Caña".


Fotos: Carlos Osorio

Y si vas a venir al foro a ver arte contemporáneo, creo que te puede interesar un vuelo barato a Madrid



jueves, 11 de julio de 2013

El Campo de la Cebada, premiado



En 2009 se derribó el polideportivo de la plaza de la Cebada, pensando en hacer uno nuevo, pero la crisis económica está retrasando las obras. Mientras tanto, varios colectivos vecinales organizan actividades culturales en este solar que se ha convertido en un lugar de encuentro y convivencia para los vecinos del centro de Madrid.


En el Campo de Cebada los vecinos han ha creado toda una serie de construcciones que favorecen el encuentro y la comunicación, resultando premiada esta iniciativa por la XII bienal Española de Arquitectura y Urbanismo.
Enhorabuena y gracias por estas ideas que mejoran la ciudad.
Y hablando de actividades, hoy jueves a las 21:30 horas proyectan la película "Goonies" de Spielberg, en su cine de verano. Entrada libre.

lunes, 8 de julio de 2013

Noche de verano en una corrala



Verano de 1928. Una corrala en Lavapiés.
Hace bastante calor, y la gente no logra conciliar el sueño.
Los vecinos optan por bajarse las sillas y las tumbonas al patio y, provistos de un buen botijo, iniciar una distendida tertulia hasta que las temperaturas bajen o el cansancio favorezca el sueño.


sábado, 6 de julio de 2013

El Derecho a la asistencia médica


El pasado 19 de junio, más de un año después de la aprobación del Real Decreto Ley 16/2012, el presidente de Médicos del Mundo, Álvaro González, compareció ante la Comisión de Sanidad del Congreso. Allí relató a los diputados y diputadas sus efectos reales, y con casos documentados demostró algo que no es una excepción, sino una norma: la existencia de las barreras de acceso a la atención sanitaria.



Casos como el de Fátima, que tiene cáncer, pero no sabe de qué tipo ni recibe tratamiento. James tuvo un ictus y quedó hemipléjico. No recibe tratamiento ni seguimiento.Yoan tiene leucemia, pero la falta de papeles complica el trasplante que necesita. Andrés era un enfermo crónico en tratamiento antes del Real Decreto que ha sido "borrado" del sistema. Piedad sufre narcolepsia y no puede pagar su medicación. Naida es víctima de violencia de género y no recibe asistencia sanitaria. Y Ahmed, Emilio, Ana, Yasmin, Mihaela, Andrea, Julián, Silvia, Mamadou, Ferdinan, Ángela, Ronaldo….son algunos ejemplos de tantas y tantas personas que se están viendo afectadas por esta reforma que ha dejado sin cobertura sanitaria a más de 800.000 personas en España.

viernes, 5 de julio de 2013

El granizadillo de limón



Una de las más suculentas bebidas de la civilización madrileña es sin lugar a dudas el granizado de limón.
En la imagen, dos de estos elixires antes de su refrigerante ingesta.
El lugar en cuestión es la heladería Palazzo, de la calle de Luchana, uno de mis santuarios estivales matritenses.
Y tras el éxtasis, una visitilla a la papelería que hay enfrente, Salazar, que es de las más antiguas de Madrid y de la que dicen las gentes: Si no lo encuentra en Salazar, es que no existe"
Yo siempre he tenido debilidad por las papelerías y me siguen encantando...pero, volviendo al granizado (del que no me gustaría salir nunca) creo que el inventor de esta prodigiosa y fresca panacea líquida merecería una estatua en Madrid....o mejor que una estatua, una fuente, que manase granizado de limón...


Foto: Carlos Osorio.


La magnífica arquitectura de Eladio Dieste, en el corredor del Henares



Una de mis iglesias contemporáneas favoritas en nuestra Comunidad Autónoma es la de San Juan de Ávila, en el barrio del Chorrillo de Alcalá de Henares.


Es obra de un excelente ingeniero uruguayo: Eladio Dieste (1917-2000)
Dieste está considerado como el creador de la "cerámica armada":
construcciones abovedadas realizadas con ladrillo, armadura de acero y un mínimo de hormigón.


Su fascinante manejo de un material tan sencillo y económico como el ladrillo se realza con el empleo de unas vidrieras exquisitas que aportan luz y color al sobrio interior.


Pero la iglesia de San Juan no es el único monumento debido a don Eladio en esta zona de Madrid.
También tenemos la iglesia de Nuestra Señora de Belén, en la calle Bartolomé de Castro, en Alcalá,
o la iglesia de la Sagrada Familia en la calle Londres de Torrejón de Ardoz, amén de otras construcciones en Mejorada y en la Universidad alcalaína.



Fotos: Carlos Osorio
Más información:



miércoles, 3 de julio de 2013

Vandalismo



Este martes, la estatua que decora la entrada a la escuela de Artes y Oficios, en la calle de la Palma, apareció así: arrancada y decapitada.
La estatua, titulada "Paseante" es obra de Roberto Manzano, del año 1999.
No es la primera vez que sufre daños. En otra ocasión le arrancaron el brazo, y casi todas las semanas la llenan de pintadas.


La estatua de "Julia" de Antonio Santín, en la calle del Pez, sufrió la misma suerte el año pasado.
La restauración duró varios meses y costó bastante dinero.



Los actos vandálicos son frecuentes en el centro histórico de Madrid.
A menudo los contenedores y papeleras y el resto del mobiliario urbano son dañados por los gamberros.
Las actitudes incívicas como dejar basuras en cualquier parte, orinar en la calle, pintarrajear las fachadas de los edificios, están a la orden del día.


Todo ello ante la despreocupación de las autoridades locales.
Los vándalos actúan con toda tranquilidad porque saben que, hagan lo que hagan, les va a salir gratis.
El escaso interés del Ayuntamiento ante estos problemas que estropean nuestra hermosa ciudad es preocupante.
Ejercer la autoridad no es autoritarismo, es responsabilidad de unos gobernantes democráticamente elegidos por la sociedad para garantizar la convivencia y el funcionamiento de los servicios públicos.

Fotos 1 y 3: ACIBU, Asociación de vecinos.
Foto 2: Ayto. de Madrid.
Foto 4: Carlos Osorio.



lunes, 1 de julio de 2013

La fuente que puso un río de pie




El 24 de Junio de 1858 llegó a Madrid el agua procedente del río Lozoya, en la sierra de Guadarrama.
Atrás quedaban largos años de duros trabajos en lo que constituyó una de las mayores obras civiles en la Europa del XIX: el Canal de Isabel II.
Para la inauguración del Canal se construyó una fuente con un gran pilón circular que se instaló en la calle de San Bernardo, frente a la iglesia de Montserrat.
El agua hizo su llegada emergiendo impetuosa a través de un surtidor y alcanzando una considerable altura.
El ministro Posada Herrera le comentó a la reina Isabel II: "Señora, hemos tenido la suerte de ver un río poniéndose en pie"


Pero la fuente duró poco tiempo en su emplazamiento original, ya que obstaculizaba el tránsito de los vehículos, por lo que fue trasladada a la recién reformada Puerta del Sol.
Allí estuvo varios años, aunque el surtidor no se ponía en marcha muy a menudo, porque cualquier golpe de viento organizaba una inundación en la plaza.


De la Puerta del Sol pasó a la glorieta de Cuatro Caminos, en la primera década del siglo XX, donde perduró hasta los años sesenta, época en que se retiró para construir un paso elevado para los coches.


Finalmente, la fuente viajera se colocó en la entrada de la Casa de Campo, junto al Puente del Rey, donde permanece en la actualidad.


Foto color: Carlos Osorio